“Lo soporto porque no tengo a dónde ir”
Jacqueline (26), José Leonardo Ortiz.- Doctora, me encuentro, triste y desamparada debido a que desde hace seis años que me casé con Raúl soy víctima de maltratos físicos y psicológicos, y no puedo dejarlo porque no tengo a dónde ir con mis dos hijos, ya que mi familia no quiere apoyarme.
Para mi esposo, yo soy como su empleada, tengo que lavarle su ropa, prepararle la comida, limpiar su cuarto y arreglar sus cosas. En una oportunidad, traté de irme de su casa, pero él me descubrió y me amenazó que si lo dejaba, me iba a quitar a mis hijos. Por temor, no lo he vuelto a repetir, a pesar de los rechazos de sus padres y hermanas que me ven inferior a ellos.
Doctora, he querido trabajar para no depender de mi esposo, pero él no me deja, me dice que seguro quiero salir de la casa para ir con las alcahuetas y liberales de mis amigas o buscar otro hombre.
Le comento que he tratado de pedir ayuda a mi hermano quien es el que se encuentra en mejor situación económica, pero me respondió que como decidí abandonar el hogar de mis padres, ahora me aguante. Espero su consejo doctora Katiuska.
Consejo:
Querida Jacqueline, veo que te excusas de no querer dejarlo debido a que no tienes a dónde ir, lo dices repetidamente. Hay que tomar cartas en el asunto. Tú eres víctima de violencia psicológica al no dejarte trabajar, además tus hijos sufren de violencia doméstica porque están en un sitio donde no los quieren. Es momento de denunciar a tu pareja.
